El aikido nació en Japón de la mano de Morihei Ueshiba y llegó a España pocas décadas después de que el propio fundador lo codificara. Hoy existe una comunidad aikidoka activa y creciente en toda la península, con dojos en casi todas las ciudades importantes y practicantes de todos los niveles. Este es el relato de ese viaje: de los tatamis de Tokio a los gimnasios de Murcia.
El origen: Morihei Ueshiba y el nacimiento del aikido
Para entender la historia del aikido en España es necesario situarse en Japón, en las primeras décadas del siglo XX. Morihei Ueshiba (1883-1969), conocido como O-Sensei ("el gran maestro"), era un marcialista extraordinario que había dominado el jujutsu, el kenjutsu y el jojutsu antes de desarrollar su propio arte. Tras una profunda transformación espiritual en 1925, comenzó a formular los principios del aikido: un arte que neutraliza la agresión sin destruir al agresor, basado en la armonía más que en la confrontación.
En 1948 se fundó la Aikikai Foundation en Tokio, la organización central del aikido mundial, con sede en el Hombu Dojo que sigue siendo hoy el referente máximo de la práctica. Durante los años 50 y 60, los discípulos directos de O-Sensei comenzaron a expandir el aikido fuera de Japón, primero a Francia y Estados Unidos, y después al resto del mundo.
Para conocer más sobre el arte en sí, puedes leer nuestra guía completa sobre qué es el aikido. Las raíces de Ueshiba en el kenjutsu y el jojutsu explican por qué el aikido moderno conserva el trabajo con armas tradicionales como el bokken, el jo y el tanto.
La llegada del aikido a Europa: Francia como puerta
Europa recibió el aikido principalmente a través de Francia. El maestro Tadashi Abe llegó a Francia en 1952 como representante oficial de la Aikikai, convirtiéndose en el primer embajador del arte en suelo europeo. Le siguió el maestro Masamichi Noro en 1961, quien tuvo una influencia decisiva en la comunidad francesa y europea.
Pero la figura más importante para el aikido europeo —y especialmente para España— fue el maestro Nobuyoshi Tamura (1933-2010), discípulo directo de O-Sensei, quien se estableció en Francia en 1964 y durante cuatro décadas fue el maestro de referencia de generaciones enteras de aikidokas europeos. Su estilo —potente, fluido y profundamente arraigado en los principios de O-Sensei— dejó una huella imborrable en el aikido de la península ibérica.
El aikido llega a España: los años 60 y 70
Los primeros pasos del aikido en España se dieron a finales de los años 60 y principios de los 70, en un contexto social y político muy específico: el tardofranquismo, con sus restricciones culturales y su apertura gradual al exterior. Las artes marciales japonesas llegaban principalmente a través de practicantes que viajaban a Francia o que traían libros y materiales de formación del extranjero.
La figura fundamental para comprender el aikido español es el maestro Yasunari Kitaura (1944-2013). Nacido en Japón, Kitaura llegó a España a finales de los años 60 y se estableció definitivamente en el país. Fue alumno directo de varios maestros de la Aikikai y se convirtió en el principal introductor y difusor del aikido en España durante décadas. Fundó y dirigió la organización que aglutinó a la mayoría de los dojos españoles y formó a una generación entera de instructores que hoy enseñan en toda la geografía nacional.
Bajo su impulso se abrieron los primeros dojos estables en Madrid, Barcelona y otras ciudades importantes. El aikido español creció lentamente pero con solidez, atrayendo a practicantes que buscaban algo diferente de las artes marciales competitivas que dominaban la escena en aquella época.
Organización del aikido en España
A medida que el número de practicantes creció, surgió la necesidad de estructurar institucionalmente el aikido español. La organización de referencia en España es la Federación Española de Aikido, reconocida por el Consejo Superior de Deportes y afiliada a la Aikikai Foundation de Tokio. Esta federación agrupa a la gran mayoría de dojos y practicantes del país y gestiona la homologación de grados, la organización de exámenes y las relaciones con el aikido internacional.
Existen también otras organizaciones y escuelas afiliadas a distintas ramas del aikido (Aikido Yoshinkan, Ki-Aikido, Tomiki Aikido), aunque la corriente Aikikai es con diferencia la más extendida en España. Para entender mejor las diferencias entre estas corrientes, puedes consultar nuestra comparativa de aikido con otras artes marciales.
La Comunidad de Murcia
La Región de Murcia no fue ajena a este crecimiento. Desde los años 80, la práctica del aikido se fue consolidando en la capital y en municipios como Cartagena, Lorca y Molina de Segura. Los primeros dojos murcianos estuvieron vinculados a los grandes núcleos de formación nacionales —Madrid principalmente— y sus instructores realizaban viajes regulares para recibir enseñanzas de maestros españoles y japoneses.
Con el tiempo, la comunidad aikidoka murciana desarrolló su propia identidad y sus propios referentes locales. Hoy existe una red de dojos activos en la región que mantienen una práctica regular y vínculos con las organizaciones nacionales e internacionales.
El aikido en España hoy
En la actualidad, España cuenta con varios miles de practicantes activos de aikido y centenares de dojos distribuidos por todo el territorio. El nivel técnico ha mejorado notablemente en las últimas décadas, gracias a la mayor facilidad de desplazamiento, la proliferación de seminarios con maestros japoneses y la circulación de materiales audiovisuales de alta calidad.
Los maestros japoneses visitan regularmente España para impartir seminarios, y los aikidokas españoles viajan con frecuencia al Hombu Dojo de Tokio para formarse en la fuente. Esta circulación de conocimiento ha enriquecido el aikido español y le ha dado un nivel de profundidad y autenticidad que habría sido impensable hace tres décadas.
El sistema de grados se ha uniformizado progresivamente, con la Federación Española de Aikido homologando los grados superiores a través de la Aikikai de Tokio. Hoy en día, un cinturón negro otorgado en España tiene validez y reconocimiento internacionales.
Retos actuales del aikido español
Como en el resto del mundo occidental, el aikido español enfrenta el reto de la captación de nuevos practicantes en un entorno de enorme competencia por el tiempo de ocio y la proliferación de otras artes marciales y deportes de combate. Las Mixed Martial Arts (MMA) y el jiu-jitsu brasileño han atraído a muchos jóvenes que en décadas anteriores habrían llegado al aikido.
Sin embargo, el aikido tiene algo que ninguna de esas disciplinas puede ofrecer completamente: una propuesta filosófica y espiritual coherente, un entrenamiento accesible para todas las edades y condiciones físicas, y un sistema técnico que no depende de la fuerza ni de la competición. Esas virtudes siguen atrayendo a personas que buscan algo más que deportes de contacto.
Musubi Aikido Murcia: un eslabón de esa historia
Musubi Aikido Murcia forma parte de esta historia viva del aikido en España. Nuestro dojo nació del deseo de ofrecer una práctica auténtica, rigurosa y accesible en la ciudad de Murcia, conectada con la tradición que viene directamente de O-Sensei a través de sus discípulos y la cadena de transmisión de la Aikikai.
Entrenamos lunes y miércoles de 18:00 a 21:00 en el Gimnasio Yamato (C/ Sagasta 31, Murcia). Si quieres conocer de primera mano esta tradición centenaria que ha llegado hasta nuestra ciudad, te invitamos a visitarnos. La primera clase es completamente gratuita.
Puedes contactarnos para reservar tu clase de prueba o leer más sobre quiénes somos y nuestra historia. Si estás empezando desde cero, no te pierdas nuestra guía sobre qué es el aikido.
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Sin experiencia previa. Sin equipación especial.
Primera clase completamente gratis
Lunes y Miércoles 18:00h · Gimnasio Yamato, C/ Sagasta 31, Murcia